La escultura «Objeto Imposible» es un impresionante ejemplo de arte combinado con ciencia, que tiene la intención de ser lanzada a la Estación Espacial Internacional (ISS). Esta obra singular, creada por la física Yasmine Meroz y la artista Liat Segal, representa una escultura de agua en movimiento, con la capacidad de tomar una forma tridimensional solo en el vacío del espacio, donde la gravedad no tiene efecto.
La escultura está diseñada para ser lanzada el 8 de abril a bordo de la Misión Rakia, con el astronauta israelí Eytan Stibbe. Mientras que en la Tierra, el agua tiene un comportamiento diferente debido a la gravedad, en el espacio el agua fluye de una manera mucho más libre, permitiendo que esta obra tome forma.
El proceso creativo detrás de la escultura es fascinante. Los tubos y varillas de latón interconectados a través de los cuales fluye el agua, permiten que el agua, en condiciones de ingravidez, se adhiera a estas estructuras, creando una capa líquida modelada que puede cambiar de apariencia con el tiempo.
“Hay una profunda conexión entre el arte y la investigación científica”, explica Meroz, resaltando cómo ambos requieren creatividad y un deseo de hacer preguntas significativas. Esta obra de arte no solo es una representación estética, sino que también es un ejercicio de física aplicada. La comprensión del comportamiento del agua en condiciones de ingravidez es esencial para el diseño de la escultura, dando lugar a una obra que no podría existir en nuestro mundo cotidiano, pero que está destinada a brillar en el vacío del espacio.
Es importante señalar que el arte y la ciencia, aunque a veces se perciben como esferas diferentes, pueden trabajar en conjunto para producir experiencias significativas y nuevas comprensiones. La colaboración entre Meroz y Segal no es la primera, ya que previamente habían creado otra obra titulada «Tropismo», exhibida en la Galería de Arte de la Universidad Genia Schreiber. Este trabajo en conjunto es un recordatorio de que el arte puede ser un vehículo para explorar nuevas fronteras, incluso en el contexto de la ciencia espacial.
En el video, cuyo enlace está disponible a continuación, se pueden observar las primeras etapas del desarrollo de la escultura así como algunas demostraciones de cómo funcionará la escultura en la ISS:
El contexto científico detrás de esta obra es tan valioso como el propio arte. Meroz trabaja en el laboratorio de la Escuela de Ciencias Vegetales y Seguridad Alimentaria de la Universidad de Tel Aviv, lo que agrega un nivel adicional de credibilidad científica a la obra. Este vínculo también crea un diálogo sobre cómo el arte puede surgir de la investigación científica y viceversa.
En suma, la escultura “Objeto Imposible” no solo representa una innovación artística, sino que también es un ejemplo tangible de cómo la ciencia y el arte pueden interactuar y enriquecerse mutuamente, llevando a la humanidad hacia nuevas experiencias en el vasto universo.
Diseñada para existir en condiciones donde la gravedad no afecta, esta escultura es un potente símbolo de la creatividad y exploración humana, y un recordatorio de que nuestras habilidades para crear y entender son verdaderamente ilimitadas.