Un descubrimiento extraordinario ha sido realizado por un equipo de arqueólogos kurdos y alemanes en la región del Kurdistán, Irak. Tras una sequía extrema, una ciudad de 3.400 años de antigüedad ha surgido nuevamente de las aguas del embalse de Mosul, a lo largo del río Tigris. Este sitio arqueológico, conocido como Kemune, se cree que es la antigua ciudad de Zakhiku, un notable centro del Imperio Mittani que existió aproximadamente entre 1550 y 1350 a.C.
La decisión de excavar en este sitio se tomó durante los meses de enero y febrero, en colaboración con la Dirección de Antigüedades y Patrimonio de Duhok. Este esfuerzo busca no solo entender el pasado, sino también preservar el patrimonio cultural de la región para las generaciones futuras.
La historia de Zakhiku
Zakhiku fue sumergida bajo el agua cuando se construyó la represa de Mosul en la década de 1980 y, desde entonces, ha estado casi completamente fuera de la vista. Sin embargo, la desesperada búsqueda de los arqueólogos se volvió crítica cuando conocieron la noticia de que la ciudad había vuelto a aparecer.
Ivana Puljiz, profesora junior en la Universidad de Freiburg y directora del proyecto, explicó que su equipo se movilizó de inmediato para excavar ya que no había certeza sobre cuándo los niveles de agua podrían volver a aumentar. En medio de condiciones climáticas adversas, que incluían temperaturas bajo cero y tormentas, su equipo trabajó incansablemente, sabiendo que podrían enfrentar el reingreso del agua en cualquier momento.
Importantes descubrimientos
A pesar de que la ciudad está ahora nuevamente bajo el agua, los arqueólogos han logrado catalogar una gran parte del lugar. Durante excavaciones anteriores, ya se habían registrado estructuras significativas, pero ahora, se han encontrado aún más hallazgos extraordinarios. Estos incluyen:
- Un palacio en buen estado de conservación.
- Una fortificación completa, con torres y muros sustanciales.
- Un edificio de almacenamiento de varios pisos.
Se ha documentado que muchas de estas estructuras están hechas de ladrillos de barro secados al sol, que normalmente no resistirían bien al agua. Sin embargo, investigaciones indican que parte de la ciudad fue enterrada debido a un terremoto alrededor de 1350 a.C., lo cual podría haber contribuido a la preservación de algunas de las estructuras.
Preservando el pasado
Poco se conoce acerca de la cultura Mittani que fundó esta ciudad, en parte por la falta de registros identificados. Sin embargo, recientes excavaciones han arrojado luz sobre la vida cotidiana de aquellos tiempos. En total, se han descubierto cinco vasijas de cerámica que contienen más de 100 tablillas cuneiformes, lo que representa un hallazgo clave. Estas tablillas, que datan del asirio medio, son vitales para entender no solo el municipio de Zakhiku, sino también la transformación del área hacia el dominio asirio.
Las tablillas de arcilla
El profesor Peter Pfälzner señaló que es casi un milagro que estas tablillas hayan sobrevivido tantas décadas bajo el agua. Aunque aún no se han descifrado completamente, se especula que podrían pertenecer a archivos privados de la ciudad, lo que podría ofrecer información sobre su desenlace y el destino de sus habitantes tras el devastador terremoto.
Todos los artefactos excavados, incluyendo las tablillas, serán preservados en el Museo Nacional de Duhok para asegurar su conservación y estudio. En el futuro, estos hallazgos podrían proporcionar una mejor comprensión de la vida en la antigua Zakhiku y su influencia en el contexto más amplio del Medio Oriente antiguo.
Para proteger el sitio arqueológico de la erosión y evitar que se pierda nuevamente, los investigadores cubrieron las ruinas con láminas de plástico sostenidas por roca y grava. Esta intervención es parte de una estrategia que busca equilibrar el descubrimiento académico y la preservación de un patrimonio invaluable.
A medida que avanzan las investigaciones, la historia de Zakhiku se vuelve cada vez más rica y canónica, aportando no solo a la historia de Irak, sino a la historia de la civilización humana misma.
Conclusión
El descubrimiento de la ciudad de Zakhiku es un gran recordatorio de cómo nuestro pasado puede emerger incluso en los tiempos más difíciles y nos invita a reflexionar sobre la importancia de la preservación de la historia cultural. Este hallazgo es motivo de celebración para arqueólogos y amantes de la historia en todo el mundo, ya que ilmuena a futuras generaciones sobre la formidable historia de los pueblos antiguos que habitaron estas tierras.