El asteroide 2020 VT4, descubierto recientemente, ha dejado atónitos a los científicos. Este objeto celestial, que mide entre cinco y 10 metros de diámetro, hizo su máxima aproximación a nuestro planeta el pasado 19 de noviembre de 2020.
Con una distancia de menos de 400 kilómetros sobre el Océano Pacífico Sur a las 17:20 (UTC), se estableció como el asteroide más cercano a la Tierra jamás registrado. Hasta entonces, el récord lo sostenía el 2020 QG, que pasó a solo 2,950 km de nuestro planeta el 16 de agosto.
Pese a la cercanía, el asteroide 2020 VT4 no fue detectado hasta que ya había pasado, alcanzando su máximo acercamiento. Su avistamiento, que ocurrió unas 15 horas después, se debe en parte a que muchos asteroides tienen órbitas que cruzan puntos ciegos hacia el Sol.
Esta situación no es infrecuente, especialmente en los asteroides más veloces. Por ejemplo, el asteroide que cayó cerca de Chelyabinsk, en Rusia, en 2013, tenía un diámetro de aproximadamente 20 metros y se desintegró en la atmósfera sin causar daños significativos.
El asteroide recién descubierto A10sHcN se acercó a la Tierra ayer, pasando solo unos cientos de millas por encima del Océano Pacífico Sur. Este encuentro acortó su órbita, asegurando que este cruzador de la Tierra hará acercamientos cercanos más frecuentes.https://t.co/TmkzojIzPfpic.twitter.com/XrnKiiGTyJ
– Tony Dunn (@ tony873004) 14 de noviembre de 2020
La preocupación por estos objetos es real, y aunque cada vez se mejora la tecnología para identificarlos, sigue siendo un reto detectarlos antes de que sean visibles. Este evento resalta la importancia de seguir avanzando en la investigación y desarrollo de estrategias de detección y mitigación.
¡Si encontraste interesante esta información, compártela con tus amigos!