El impacto del meme en la taquilla ha sido un tema de conversación recurrente en el mundo del cine, y Morbius, dirigida por Jared Leto, se ha convertido en un caso emblemático. A pesar de su relanzamiento en más de 1,000 cines, el viernes 3 de junio, la película solamente recaudó <$85,000 dólares. Este fracaso en taquilla generó ola de memes y comentarios sarcásticos en redes sociales que reflejan la ironía de los ejecutivos de Sony optando por volver a llevar la película a la pantalla grande después de su desastrosa primera salida.
Este fenómeno de los memes comenzó cuando los espectadores en Twitter comenzaron a crear imitaciones de escenas de Morbius, haciendo bromas sobre la película, lo que a su vez llevó a una avalancha de comentarios que reinterpretaron las intenciones de la película. Los tweets y memes irreverentes en torno a la película no solo lograron que muchos la vieran de una manera divertida, sino que también mostraron cómo un filme no necesariamente exitoso puede adquirir una nueva vida en la cultura pop especialmente a través de plataformas como Twitter.
El regreso de la película a las salas fue surcado por un malentendido masivo de que toda la ironía y burla de los memes eran un signo de admiración por el proyecto. Esto llevó a los ejecutivos de Sony a tomar la decisión de relanzar la película, convencidos de que podría atraer a un nuevo público basándose en su popularidad en redes sociales. Sin embargo, la realidad fue que la mayoría de los que acudieron a ver Morbius lo hicieron para reírse, y no para disfrutar de un verdadero filme cinematográfico.
La reacción del mercado y recaudación explica la desconexión entre la estrategia de marketing y la respuesta del público. A lo largo de los años, hemos visto cómo películas se convierten en clásicos de culto a raíz de fracasos en taquilla. Morbius parece estar en camino de seguir ese mismo destino, pero no sin el costo de una desconexión donde su estreno, en vez de ser visto como un regreso triunfante, se ha convertido en un símbolo del fracaso.
En un escenario donde se esperaba que la película del universo Marvel tuviera éxito, su relanzamiento se convirtió en un comentario sobre cómo los memes pueden moldear o incluso destruir el valor de una propiedad en el cine actual. En el extremo opuesto, la película Morbio, que trata sobre un hombre que se convierte en un vampiro, fue considerada como un fenómeno en ligas muy distintas al cine tradicional. A través de la viralidad, ha obtenido un lugar en la cultura contemporánea.
La forma en que los medios absorben la cultura del meme y la sociedad que reacciona y moldea sus propias narrativas a partir de ello puede ser un nuevo enfoque en la relación entre cine y espectadores. Como también lo señala la opinión popular sobre Morbio, este capta momentos o referencias culturales que, aunque surgen en tono de burla, se reflejan en cómo los consumidores ven productos cinematográficos, tendencia que irá definiendo el futuro de muchas producciones.
Conclusión: Con el tiempo, se ha comprobado que las redes sociales tienen un poder notable de influencia en la imagen pública de las películas, y el caso de Morbius es solo otro ejemplo de cómo el mundo digital juega un papel cada vez más importante en la estrategia de mercadeo y la narrativa del cine contemporáneo. Por solamente $89, los visitadores de la sala de cine comprueban que el arte y el absurdo suelen ir de la mano.