A medida que COVID-19 se mueve alrededor del mundo, los países han tenido que implementar y adoptar una variedad de estrategias para intentar frenar la propagación del nuevo virus. Sin embargo, algunas naciones han logrado resultados alentadores, mientras que otras, desafortunadamente, no han tenido el mismo éxito.
En este contexto, Noticias de Bloomberg ha publicado un artículo revelador sobre el «Ranking de resiliencia» que se basa en diversos indicadores, analizando las 53 economías más grandes del mundo y las medidas que cada una ha tomado para enfrentar eficazmente la pandemia.
La Clasificación de Resiliencia y México
Este ranking de resiliencia de COVID considera aspectos como el aumento de infecciones, la tasa de mortalidad, la capacidad de hacer pruebas, el sistema de atención médica local y el impacto de las restricciones relacionadas con el virus, como los bloqueos y la movilidad de los ciudadanos.
Con base en estos criterios, la posición 53, es decir, la peor posición, fue otorgada a México. De los 12 elementos analizados, nueve están en naranja, lo que indica que el país está considerado como el peor lugar para vivir durante la era del coronavirus.
Indicadores Críticos
Los indicadores que reflejan el mal desempeño de México incluyen:
- Resiliencia: 37.6
- Tasa de fatalidad: 8.6%
- Muertos por millón: 782
- Positividad: 62.3%
- Bloqueo: 72
- Movilidad: -26.1%
- Crecimiento del PIB: -19% pronosticado para 2020
- Cobertura sanitaria universal: 61 puntos
Por debajo de México se encuentran países como Argentina con una resiliencia de 41.1, Perú con 41.6 y Bélgica con 45.6.
Además, Bloomberg señala que en comparación, países como Estados Unidos y Alemania han logrado mejorar su capacidad de prueba y tratamiento de la enfermedad. En contraste, estas ventajas son casi inexistentes en los países latinoamericanos, que se encuentran entre los más afectados por la pandemia.
El Impacto del Enfoque del Gobierno
En el caso de México, la tasa de pruebas disponibles es de 62%, indicando que la infección no diagnosticada es ampliamente prevalente. Además, se ha reconocido que el número de muertos en el país podría ser considerablemente mayor que los datos oficiales, debido a la falta de evidencias adecuadas.
Particularmente, se ha mencionado que el actual presidente Andrés Manuel López Obrador ha minimizado la amenaza del coronavirus en múltiples ocasiones, una tendencia similar a la de otros líderes mundiales que también han sido criticados.
Este enfoque de liderazgo ha exacerbado la situación, resultando en un impacto social y económico profundo en el país, donde la mayoría de la población vive en condiciones de hacinamiento, complicando el distanciamiento social necesario para mitigar la propagación del virus.
Proyecciones Futuras
Según el Fondo Monetario Internacional, la mayoría de los países de América Latina no podrán volver a los niveles de crecimiento previos a la pandemia hasta el año 2023, y el ingreso per cápita no se espera que se recupere sino hasta 2025, mucho más tarde que en otras regiones del mundo.
Por lo tanto, es imperativo que las autoridades mexicanas implementen medidas adecuadas de restricción y movilidad para frenar la propagación del virus y tratar de mejorar la situación médica y social del país.