La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha introducido un innovador sistema de etiquetado para las variantes del coronavirus, un movimiento pensado para facilitar la comunicación y evitar el estigma hacia los países que identifican nuevas cepas. Este nuevo sistema, que utiliza letras del alfabeto griego, se ha implementado en un momento crítico en el que se han detectado varias variantes del virus a nivel mundial.
Por ejemplo, la OMS ha designado a la “variante del Reino Unido” (B.1.1.7) como “Alfa” y la “variante sudafricana” (B.1.351) como “Beta”. Esta nomenclatura tiene como objetivo simplificar el lenguaje en torno a las variantes, haciéndolo más accesible y comprensible para el público en general.
Cambio en la Nomenclatura
- La variante P.1, que fue identificada inicialmente en Brasil, ahora se denomina “Gamma”.
- La variante B.1.617.2, detectada en la India, ha sido reclasificada como “Delta”.
- Diversas variaciones interesantes han recibido nombres como “Epsilon” y “Kappa”.
La directriz de la OMS se basa en el razonamiento de que, mientras los nombres científicos para estas variantes seguirán siendo utilizados en la investigación, las nuevas etiquetas son más fáciles de pronunciar y recordar. Esto es fundamental para evitar que nombres o lugares específicos sean utilizados para discriminar a países o regiones que detectan estas variantes.
Maria Van Kerkhove, directora técnica de la OMS para la respuesta al Covid-19, ha enfatizado en múltiples ocasiones: «Ningún país debe ser estigmatizado por haber detectado y notificado variantes». Este sentimiento subraya la urgencia de una comunicación clara y positiva.
Impacto de la Variación del Virus
Todos los virus, incluido el SARS-CoV-2, que causa Covid-19, pueden mutar y cambiar con el tiempo. Las mutaciones resultan en variantes que pueden tener diferentes niveles de transmisibilidad o gravedad. Por lo tanto, es crucial que las autoridades sanitarias, los medios de comunicación y el público en general utilicen los nuevos nombres para referirse a estas variantes.
Los nombres científicos, aunque tienen sus ventajas, pueden ser un desafío para la mayoría de la población. A menudo son demasiado técnicos y difíciles de recordar, lo que complica la divulgación de información esencial durante la pandemia. Por este motivo, la OMS ha hecho un llamado a los medios y a las autoridades de salud a adoptar este nuevo sistema de manera efectiva.
Reacciones Ante el Nuevo Sistema de Nomenclatura
Sin embargo, algunos expertos advierten que este sistema puede llegar demasiado tarde. Con la proliferación de nombres científicos y referencias geográficas, podría generar confusión ya que podría existir hasta tres nombres potenciales para una sola variante:
| Nombre Científico | Nombres de Variante | Etiquetas de la OMS |
|---|---|---|
| B.1.1.7 | Variante del Reino Unido | Alfa |
| B.1.351 | Variante sudafricana | Beta |
| P.1 | Variante de Brasil | Gamma |
| B.1.617.2 | Variante de India | Delta |
El Dr. Amesh Adalja, investigador principal del Centro Johns Hopkins para la seguridad sanitaria, advirtió que persuadir al público para que use las nuevas etiquetas podría resultar complicado, ya que estas variantes ya han sido mencionadas con sus nombres geográficos en varios medios de comunicación.
En conclusión, la evolución de la nomenclatura de las variantes es un paso significativo hacia una comunicación más efectiva durante esta pandemia. El nuevo sistema de etiquetado de la OMS busca facilitar el entendimiento y la discusión pública sobre las variantes del coronavirus, al tiempo que se evita el estigma asociado a la detección y notificación de nuevas cepas.