Emma Kenney, la talentosa actriz de 22 años conocida por su papel de Debbie Gallagher en la popular serie Desvergonzado, ha compartido su experiencia al recordar su carrera de diez años una vez que la exitosa serie ha llegado a su fin. En un reciente episodio del popular podcast Llama a su papi, Kenney habló con sinceridad sobre su relación con su ex coprotagonista Emmy Rossum, quien también fue como su hermana en pantalla.
Kenney describe su relación con Rossum como «cien por ciento» similar a una de hermanas, explicando que hubo tanto buenos momentos como otros no tan buenos en su interacción. «Hubo momentos en los que ella estaba tratando de ser una buena influencia y hubo otros momentos en los que, claramente, no me estaba dando el mejor consejo”, confesó Kenney.
La actriz recuerda los desafíos y la dinámica de estar en el set, especialmente porque ella era diez años más joven que Rossum. “Cuando hablábamos sobre nuestra experiencia, sentí que había una competencia extraña creada por otras personas en el set”, dijo Kenney. “No sé si otras personas en el set crearon esto, o si ella lo creó, pero sé que yo no lo hice”.
A pesar de los desafíos, Kenney dijo que tiene mucho amor por Emmy y le desea lo mejor en su vida. “He escuchado que tiene un bebé, y estoy segura de que será una madre increíble”, añadió. Este movimiento hacia lo positivo se volvió aún más evidente cuando Rossum dejó el programa en 2018, lo que Kenney describió como agridulce.
Kenney remarcó cómo su relación con la actriz Shanola Hampton, quien interpreta a Veronica Fisher, fue como una guía en el set. “Siempre ha estado ahí para mí, brindándome buenos y sabios consejos”, expresó Kenney.
Otro de los temas tocados en el podcast fue cómo la dinámica en el set cambió por completo tras la salida de Rossum. Kenney admitió que, aunque fue raro al principio, el ambiente se volvió más positivo y su carga emocional se redujo. Sin embargo, también se encarga de apuntar que no envidiaba ninguna atención, acotando que no estaba allí para competir, sino para colaborar.
La actriz añadió una nota alegre sobre su relación con los otros miembros del elenco y cómo todos vivieron la experiencia diferente. Años felices y memorables para Kenney están ligados a Desvergonzado, convirtiéndose en una parte integral de su crecimiento como persona y artista. Ahora que el show ha terminado, ella ha reflexionado sobre lo que viene a continuación en su carrera.
Al final del día, su historia no solo es un testimonio de la complejidad de las relaciones en un ambiente de trabajo, sino también un recordatorio de que a pesar de las adversidades, siempre hay espacio para el amor y el crecimiento. 🙂