Missy Elliott es ahora una estrella entre las estrellas, o al menos lo es su música. La NASA transmitió el primer sencillo solista del rapero en 1997, «The Rain (Supa Dupa Fly)», a Venus utilizando su Red del espacio profundo. El pasado viernes 12 de julio, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la agencia en California envió la transmisión a 400 millones de kilómetros de la Tierra hasta Venus, el planeta favorito de Elliott, a la velocidad de la luz, tardando aproximadamente 14 minutos en llegar a su destino. Elliott se posiciona ahora como el segundo artista en recibir este honor, después de los Beatles.
La reacción de Elliott fue de pura emoción: «¡YOOO, esto es una locura! Acabamos de salir de este mundo con la NASA y enviamos la PRIMERA canción de hip-hop al espacio a través de Deep Space Network», escribió en X. “Mi canción “The Rain” ha sido transmitida oficialmente a Venus, el planeta que simboliza la fuerza, la belleza y la emancipación. El cielo no es el límite, es solo el comienzo 👽👽 ».
Colaboración e inspiración
Brittany Brown, directora de la división digital y de tecnología de la oficina de comunicaciones de la NASA, fue la encargada de presentar la idea al equipo de Missy Elliott. “Tanto la exploración espacial como el arte de Missy Elliott tratan de superar los límites”, comentó. “Missy tiene un historial de incorporar narrativas centradas en el espacio y elementos visuales futuristas en sus videos musicales, por lo que la oportunidad de colaborar en algo extraordinario es realmente apropiada”.
Gira y legado musical
Missy Elliott se encuentra actualmente de gira, la primera en su historia, que la llevará por América del Norte junto a Ciara, Busta Rhymes y Timbaland. Su espectáculo es un repaso a su legendaria carrera musical, interpretando éxitos de toda la vida y temas emblemáticos que han dejado huella en la industria.
| Artista | Álbum | Año |
|---|---|---|
| Missy Elliott | The Rain (Supa Dupa Fly) | 1997 |
| The Beatles | Un mensaje desde el espacio | 1969 |
La decisión de enviar esta canción al espacio no solo resalta el impacto cultural de la música de Elliott, sino que también simboliza una celebración de la creatividad humana y un recordatorio de que los sueños, como el arte y el acceso a las estrellas, son intrínsecamente humanos.
Así que si alguna vez miran al cielo estrellado, no solo pensarán en astronautas y planetas, sino que también recordarán que la música tiene la capacidad de cruzar incluso las distancias del universo.