En el contexto de la crisis bancaria, los reguladores estadounidenses están trabajando arduamente para salvar a First Republic Bank, un prestamista que se enfrenta a problemas financieros significativos.
Según información de fuentes cercanas a las negociaciones, al menos tres grandes bancos, JPMorgan Chase, Citizens y PNC, han presentado ofertas para adquirir completamente o parte de las operaciones de la entidad problemática. La Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC), que lidera el esfuerzo del gobierno, está supervisando este complejo proceso
Durante el fin de semana, los reguladores se comunicaron con algunos de los postores para solicitarles ofertas reformuladas, a medida que examinaban las propuestas detalladas que habían recibido. Aunque se ha avanzado en las conversaciones, todavía no está claro si se alcanzará un acuerdo definitivo – hay posibilidad de que surjan otros postores en la contienda.
Los movimientos de JPMorgan
Un dato interesante es que JPMorgan, que desempeñó un papel de liderazgo en los esfuerzos de rescate de First Republic hace aproximadamente un mes, ha dejado de actuar como asesor para la entidad en problemas, lo que le permite participar directamente en las ofertas de compra. Esto significa que el banco está aumentando su protagonismo en las negociaciones tanto como potencial comprador como uno de los principales actores en el rescate de la institución.
El plazo de la operación
Las autoridades gubernamentales están decididas a completar el proceso de venta de First Republic antes de que reanude sus operaciones el lunes. El objetivo es evitar que el banco entre en un proceso de administración judicial, lo que podría complicar aún más la situación. Las ofertas presentadas hasta ahora dependen de que First Republic Bank sea cerrado por el FDIC y puesto en suspensión de pagos.
Uno de los aspectos más cruciales de estas negociaciones es que los postores están condicionando sus ofertas a las garantías que el FDIC podría ofrecer para cubrir posibles pérdidas resultantes de la transacción. Esto incluye la absorción de la cartera de bonos de la entidad financiera, la cual está valorada en aproximadamente $30 mil millones y presenta pérdidas no realizadas que rondan los $500 millones.
¿Qué pasará después?
En el contexto de estos movimientos, surge la pregunta de si la FDIC y la Reserva Federal (Fed) optarán por otorgar la llamada exención de riesgo sistémico. Esta medida había sido aplicada antes a Silicon Valley Bank y Signature Bank, permitiendo que el FDIC garantizara la totalidad de los depósitos, incluso aquellos que superen los $250,000. En una acción colectiva, once bancos prominentes, entre los cuales se encuentran JPMorgan y PNC, depositaron $30 mil millones en First Republic el mes pasado como parte de un esfuerzo fallido por estabilizar al banco.
Hasta el momento, tanto Citizens como PNC han mantenido silencio respecto a la presentación de sus ofertas. Por su parte, JPMorgan no ha respondido inmediatamente a las solicitudes de comentarios adicionales. First Republic y la FDIC también han optado por no comentar sobre el proceso de venta.
En un año marcado por la volatilidad en la industria bancaria, las acciones de First Republic han sufrido una caída alarmante de más del 97% en su valor, lo cual es indicativo del clima de incertidumbre que rodea a la entidad. La reciente fuga de depósitos, que ascendió a $100 mil millones en tan solo tres meses, ha llevado a la conclusión de que la institución podría no ser capaz de operar de manera independiente por mucho tiempo.
La situación ha captado la atención no solo de los reguladores, sino también de expertos financieros, quienes advierten que, de no recibir la ayuda necesaria, First Republic podría terminar en la lista de bancos rescatados, un resultado que la mayoría de los actores del mercado desea evitar.
De tal manera, las próximas semanas serán críticas para la institución y para el sistema financiero en su conjunto, ya que se espera que la FDIC y las instituciones involucradas continúen buscando una resolución que evite mayores descalabros económicos.