Bill Cobbs, el convincente actor que desempeñó un papel crucial en películas icónicas como El proxy Hudsucker, El estado del sol brillando y Noche en el museo, ha fallecido a la edad de 90 años. Según su publicista, Chuck I. Jones, Cobbs murió el martes por la noche en su hogar en Riverside debido a causas naturales.
Originario de Cleveland, Bill Cobbs se destacó tanto en la comedia como en el drama. En su trayectoria cinematográfica, interpretó el papel de manager de Whitney Houston en El guardaespaldas (1992), así como el hermano de Medgar Evers en la película de Rob Reiner Fantasmas de Mississippi (1996). También recordamos su interpretación como pianista de jazz en Tom Hanks ¡Esto que haces! (1996) y como el constructor del Tin Woodsman en Oz el grande y poderoso (2013).
Uno de sus papeles más memorables fue el del entrenador en Air Bud (1997), donde un perro jugaba baloncesto. La combinación de su talento como actor y su carisma en pantalla hace que todos recordemos a Cobbs como un gran profesional del cine.
Un icono en la televisión
En pantalla chica, Cobbs ganó notoriedad como el sardónico barman The Dutchman en la serie La historia de Slap Maxwell, y tuvo varios papeles en otros programas, incluyendo el conductor de autobús tony en El show de Drew Carey y el padre del personaje principal en El show de Gregory Hines.
Su legado en la gran pantalla
En la película de los hermanos Coen, El proxy Hudsucker (1994), Cobbs interpretó a Moisés, un místico relojero con la capacidad de detener el tiempo. Además, en El estado del sol brillando (2002), su personaje se convierte en la brújula moral que lucha por salvar su vecindario de la amenaza de los desarrolladores.
En 2006, Cobbs dio vida a Reginald, un guardia de seguridad quien se convierte en uno de los personajes centrales en Noche en el museo. Debido al éxito de la película, regresó en la secuela de 2014, confirmando su estatus como un querido miembro de los elencos de Hollywood.
Un comienzo modesto y un ascenso notable
Bill Cobbs nació el 16 de junio de 1934. Tras finalizar la secundaria, se unió a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos durante ocho años. Su carrera actoral comenzó en 1969 con la comedia musical Perdido en las estrellas en su ciudad natal. Su talento lo llevó a trabajar con la Negro Ensemble Company de Nueva York, donde tuvo la oportunidad de compartir escenario con grandes como Ossie Davis y Ruby Dee.
La primera vez que Cobbs apareció en una película fue en La toma de Pelham uno dos tres (1974), y su atractivo le permitió recibir roles en producciones de tanto éxito como El color del dinero (1986), y Un viento poderoso (2003).
Reflexiones finales
Bill Cobbs fue sin duda un actor que dejó una marca perdurable en la industria del cine. Su legado es recordado no solo por su destreza interpretativa, sino también por el camino que pavimentó para futuros artistas afroamericanos. Su capacidad para encarnar a personajes de gran profundidad y su enfoque humanista de las historias que contó harán que Cobbs sea recordado con cariño por todos los que apreciaron su trabajo.
Su vida, llena de contribuciones a la cultura y el entretenimiento, continuará resonando en las generaciones futuras. Saludos y admiración para este gran actor que nos deja un legado inolvidable. 🌟