Contexto del problema ambiental
Desde la década de 2000, la producción de cacao ha disminuido debido a enfermedades de las plantas y la caída de los precios locales, lo que ha llevado a muchas personas a convertir sus plantaciones de cacao en pastos. Valenzuela explica que esto significa que normalmente entre una plantación de cacao y otra ahora hay pastos, campos agrícolas o asentamientos humanos. Con la fragmentación del hábitat de los monos, la regulación de la temperatura no es uniforme. Cuanto más pequeño es un fragmento de bosque, más calor recibe de su entorno. El cambio de uso del suelo agrava los efectos del calentamiento global.
Impacto en la vida silvestre
El calentamiento extremo ha tenido un impacto devastador en diversas especies de animales, especialmente en los monos aulladores. Estos primates son sensibles a las cambios de temperatura, y con el aumento de calor, suelen caer de los árboles debido al estrés. Es importante mencionar que el esfuerzo por rescatar a estos animales ha sido significativo, pero la intervención humana a veces puede complicar más las cosas. Gilberto Pozo describe las respuestas iniciales a la emergencia como un » océano de gente ayudando «: un desastre, pero sin malas intenciones. “Había más de 150 voluntarios y sin el apoyo de la población sería difícil”, afirmó.
Desafíos en el rescate
Sin embargo, algunas personas llevaron a los monos a clínicas sin registrarlos primero ni notificar a las autoridades, razón por la cual Profepa ahora visita las clínicas para recolectar datos. A Pozo también le preocupa que voluntarios o primates contraigan enfermedades entre sí. “Los agarraron, se acercaron a ellos sin mascarillas ni guantes, los abrazaron, los besaron, les hablaron. Esto representa un alto riesgo de zoonosis o antropozoonosis.
Formación de brigadas especializadas
Para gestionar la situación, dice Santillán, las organizaciones civiles involucradas formaron brigadas especializadas, coordinadas por Cobius. Uno está dedicado a la recuperación de animales muertos o moribundos. Otro, que atiende monos, está atendido por veterinarios capacitados en el manejo de primates, algunos de la Profepa de Tabasco, otros de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT). Otra brigada realizará autopsias. Entre las acciones más importantes, explica Gilberto Pozo, está la creación de dos unidades médicas para atender a animales necesitados.
El camino hacia la recuperación
A pesar de todos los desafíos, es crucial continuar brindando apoyo y concienciar a la población sobre la protección de las especies en peligro. La situación de los monos aulladores refleja un problema mayor: la crisis climática y la negligencia en la conservación de hábitats vitales. La unión de esfuerzos entre instituciones, voluntarios y la concienciación pública serán clave para mejorar la calidad de vida de estos primates y garantizar su supervivencia en el futuro. 😊