La serie de SUV eléctricos Extreme E ha tomado una decisión significativa en el contexto de la pandemia de Covid-19: ha cancelado sus dos últimas carreras planificadas en Sudamérica para la temporada 2021. Estas carreras estaban programadas para llevarse a cabo en Para, Brasil, en octubre, y en la Patagonia, Argentina, en diciembre.
La razón de esta medida radica en el deterioro de la situación sanitaria en estas regiones, donde el Covid-19 sigue afectando fuertemente a la población. Debido a la falta de mejoría en las condiciones de salud y las restricciones de viaje, Extreme E ha decidido posponer estos eventos hasta 2022.
Ante la inquietud por la salud y seguridad de los participantes, la serie está explorando nuevas ubicaciones alternativas para las carreras, considerando incluso lugares como las West Isles en Escocia. Alejandro Agag, el fundador y director ejecutivo de Extreme E, explicó: «Estamos monitoreando de cerca la situación en todas las sedes de Extreme E para 2021 y hemos optado por tomar esta decisión preventiva sobre las carreras en Sudamérica este año».
Agregó que la prioridad para una nueva serie es ofrecer un calendario de eventos de cinco carreras que sea seguro y responsable.
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Extreme E ha enfatizado su compromiso con el medio ambiente y con iniciativas de reforestación y agroforestería en las regiones afectadas. La serie ya había tenido exitosas carreras en Arabia Saudita y Senegal y está programada para su próxima parada en Groenlandia a finales de agosto.
La cancelación de estas carreras demuestra cómo el deporte se ve obligado a adaptarse y ser flexible ante las circunstancias cambiantes de la pandemia, priorizando la salud de todos los involucrados. Extreme E continúa su misión de traer conciencia sobre el cambio climático y trabajar en soluciones que beneficien al planeta, incluso en tiempos difíciles.
Los aficionados y los equipos esperan ver lo que traerá el futuro, y con la esperanza de que la Covid-19 continúe siendo controlada, el evento promete regresar con más fuerza en 2022.
Además, el impacto de la renuncia de estas carreras no solo es una decisión comercial, sino un paso importante que muestra la responsabilidad social del sector automovilístico ante la pandemia.
Este es un recordatorio de que, aunque el ocio y la competencia traen alegría, el bienestar y la seguridad son lo primero. Los organizadores de la serie se comprometen a seguir el progreso del Covid-19 en diferentes localidades y a tomar decisiones que garanticen el bienestar de todos los participantes.