En medio de una creciente crisis energética mundial, la administración de Joe Biden está considerando la liberación de reservas de petróleo de emergencia como una posible solución para aliviar la presión sobre los precios del gas. La secretaria de Energía, Jennifer Granholm, ha señalado que esta opción está bajo evaluación en un contexto donde los precios han alcanzado niveles alarmantes.
Según Tom Kloza, jefe global de análisis de energía de OPIS, los precios del gasóleo y el diésel para calefacción podrían aumentar de manera increíble con la demanda actual. Las advertencias sobre el aumento de precios no son infundadas, ya que los datos reflejan que los precios de la gasolina en Estados Unidos han subido a $3.21 por galón, marcando el costo más alto en siete años.
Durante una reunión del Tiempos financieros, Granholm explicó que la liberación de estas reservas es simplemente una herramienta que se está estudiando. «Es una herramienta que está en estudio», declaró, enfatizando que se están explorando múltiples opciones para mitigar la crisis.
Los precios podrían aumentar aún más, alcanzando potencialmente $3.30 por galón a finales de mes, según Patrick De Haan, jefe de análisis de petróleo de GasBuddy. La situación es preocupante y ha llevado a la administración a considerar varias estrategias, incluyendo la posibilidad de prohibir las exportaciones de petróleo crudo para asegurar el suministro en el país.
La Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) es la mayor reserva mundial de crudo de emergencia, almacenada a lo largo de la costa del Golfo de México. Se estableció para mitigar el impacto de interrupciones en el suministro de productos petrolíferos y cumple con las obligaciones de Estados Unidos bajo programas internacionales de energía. “Almacenada en cuatro sitios a lo largo de la costa del Golfo de México, la reserva fue establecida para reducir el impacto”, comentó un funcionario del Ministerio de Energía.
Históricamente, se han liberado reservas estratégicas de petróleo en varias ocasiones; la más reciente fue en 2011, cuando la administración Obama vendió 30 millones de barriles para aliviar la presión sobre los precios en un momento de interrupciones en el suministro debido a disturbios en Libia.
Granholm indicó que la administración se basará en los datos del mercado y en la situación de la oferta y la demanda para tomar decisiones sobre la liberación de reservas. “Decidiremos en función de las necesidades del momento”, afirmó.
Para resumir, la crisis que enfrenta el sector energético en Estados Unidos es un reflejo de una tendencia mundial, donde los precios del petróleo están bajo una intensa presión debido a la rápida recuperación económica post-pandemia. El aumento en la demanda, sumado a la baja producción de petróleo, ha exacerbado la situación, lo que lleva a la administración a considerar esta opción de rescate.
Resumen de Puntos Clave:
- La administración de Biden evalúa liberar reservas de petróleo de emergencia.
- Los precios de la gasolina han alcanzado los niveles más altos en siete años.
- Tom Kloza advierte sobre posibles aumentos adicionales en los precios.
- La Reserva Estratégica de Petróleo está diseñada para mitigar crisis energéticas.
- Pasadas liberaciones de reservas han ocurrido durante crisis significativas.
Se espera que la administración continúe monitoreando la situación para determinar el momento y la necesidad de intervenir en el mercado para garantizar la estabilidad de precios y el suministro de combustible.