En un episodio que ha capturado la atención de los medios y el público, un oficial de la corte del norte del estado de Nueva York, Matthew Campbell, ha alegado que fue despedido después de intervenir en una clase de ‘yoga de la risa’ dirigida por un empleado del tribunal. Este ejercicio inusual incluía una marcha en la que los participantes se saludaban entre sí de una manera reminiscentemente nazi.
El incidente, que tuvo lugar en 2019, fue documentado por Campbell en un video capturado con su teléfono móvil mientras observaba la escena a través de un monitor de seguridad. El video mostró a Katherine Thompson, secretaria principal del Tribunal de Familia del condado de Warren, realizando el ejercicio. En el mismo, se la ve marchando con las piernas en posición rígida, levantando el brazo derecho después de cada saludo, un gesto que recuerda el saludo nazi.
Campbell, viendo lo que consideraba una conducta inapropiada y potencialmente ofensiva, decidió grabar el video y compartirlo con sus compañeros de trabajo, lo que llevó a la corte a poner en duda sus acciones, ya que el video violaba las reglas de fotografía dentro del tribunal.
Según su abogado, James Tuttle, Campbell tomó la decisión de grabar el video debido a la falta de acción por parte de su supervisor ante la situación que estaba presenciando. “Simplemente hizo un juicio de valor de que era más importante documentar las cosas locas que estaba viendo que cumplir con esta regla”, dijo Tuttle, refiriéndose a la normativa del tribunal sobre el uso de dispositivos de grabación.
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A pesar del escándalo, el caso pareció estancarse durante varios años, hasta que el video fue finalmente enviado a la Presidente del Tribunal Supremo de Nueva York, Janet DiFiore, junto con un comentario que cuestionaba la apropiación de la conducta observada por parte de los funcionarios del tribunal. Esto reavivó la controversia y llevó a una mayor atención pública al asunto.
En lugar de enfrentar sanciones, se alega que Thompson no fue disciplinada. En cambio, Campbell fue quien sufrió las consecuencias, ya que se le suspendieron sus permisos de armas y fue transferido a otro tribunal. Finalmente, fue despedido en mayo de 2022, lo que lo llevó a demandar para recuperar su trabajo.
Por su parte, Thompson ha negado ser simpatizante nazi y ha aclarado que lo que estaba realizando era un ejercicio de “saludo de risa del ejército”, parte de lo que ella describe como yoga de la risa, un formato que busca aumentar la alegría entre los empleados del tribunal.
El evento ha puesto de relieve problemáticas mayores alrededor de la cultura laboral y la necesidad de crear un ambiente inclusivo y respetuoso, especialmente en instituciones gubernamentales.
Mientras tanto, las reacciones del público han sido diversas, con algunos defendiendo la libertad de expresión y otros criticando el comportamiento de los empleados del tribunal. El suceso demuestra que incluso en las instituciones más formales, pueden surgir incidentes que desafíen nuestras percepciones sobre la ética y la profesionalidad.
La controversia sigue en curso mientras se resuelven los aspectos legales del caso de Campbell. Este episodio nos recuerda que las acciones, aunque sean bien intencionadas, pueden tener repercusiones que van más allá de lo que uno podría imaginar. La lucha por la justicia y la equidad en el lugar de trabajo continúa.