Desde el 1 de agosto de 2022, un total de 53 barcos han salido para envíos de granos, de los cuales 27 han partido de puertos ucranianos. Este hecho fue destacado por Hulusi Akar durante una conferencia en el Centro de Coordinación Conjunta (JCC) en Estambul, donde estaba acompañado por el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.
El JCC, compuesto por funcionarios de Rusia, Ucrania, Turquía y de la ONU, supervisa las exportaciones de cereales y fertilizantes de Ucrania hacia el Mar Negro. Guterres, quien realizó una inspección de los envíos, subrayó que más de 650,000 toneladas de cereales y otros alimentos están actualmente en ruta hacia los mercados globales.
Ambos representantes enfatizaron la importancia de estas exportaciones, resaltando que son cruciales para mitigar la crisis alimentaria mundial, generada en parte por el aumento significativo en los precios de los alimentos.
- Rusia y Ucrania son también esenciales en la producción de fertilizantes como urea, potasa y fosfato.
- Sin fertilizantes, es probable que haya una insuficiencia alimentaria global en el año 2023.
Guterres mencionó que “sin fertilizantes en 2022, es posible que no haya suficientes alimentos en 2023. Obtener más alimentos y fertilizantes de Ucrania y Rusia es clave para calmar los mercados de productos básicos y reducir los precios para los consumidores.”

Akar también destacó que: “Estamos al principio de un proceso mucho más largo, pero ustedes ya han mostrado el potencial de este acuerdo crítico para el mundo”.
Este acuerdo, analizado y negociado por la ONU y Turquía, se firmó en julio y permite el desbloqueo de los puertos del Mar Negro para garantizar el paso seguro de cereales y semillas oleaginosas, utilizando rutas establecidas por pilotos marítimos para evitar minas en las aguas.
Impacto en la Crisis Alimentaria
El acuerdo surgió tras meses de negociaciones y manifestó esperanzas alrededor del mundo, especialmente después de que el bloqueo por parte de Rusia produjo un aumento en los precios de los granos a niveles récord; más de 20 millones de toneladas métricas de trigo y maíz ucranianos permanecieron estancadas en Odessa por consecuencia del conflicto.
En una reunión posterior con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky y el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, Guterres observó que “los mercados mundiales de alimentos están comenzando a estabilizarse” gracias a este acuerdo.
El Secretario General también instó a los países desarrollados a colaborar con los países en desarrollo para adquirir granos: “El movimiento de granos no significa mucho para los países que no pueden permitírselo”. Guterres continuó subrayando la necesidad urgente de apoyo a nivel internacional, instando a estos países a tener acceso a financiamiento y alivio de la deuda para invertir en su población.
Consecuencias Globales
La crisis alimentaria en el mundo ha crecido dramáticamente, con un aumento de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda desde 2019 hasta 2022, alcanzando los 345 millones. Esto incluye aproximadamente 50 millones de personas en 45 países que están al borde de la hambruna, tal como mencionó David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Las turbulencias políticas que se han desencadenado en naciones como Sri Lanka, Malí y Burkina Faso son indicativas de las manifestaciones de descontento que pueden seguir si no se toman medidas adecuadas para abordar esta crisis.
A pesar del optimismo que este acuerdo ha traído, el camino hacia una solución duradera parece aún lejano y complicado. La búsqueda de mejorar el acceso a alimentos y fertilizantes es vital no solo para la economía, sino para la estabilidad social y política en muchas regiones del mundo.