El gobernador de Florida, Ron DeSantis, generó conmoción el lunes al insinuar que el estado podría tomar el control del Distrito de Mejoramiento Reedy Creek de Disney World. En declaraciones realizadas durante una conferencia de prensa en Florida, DeSantis subrayó la importancia de supervisar a la compañía tras su oposición a varias legislaciones estatales.
La exfiscal general de Florida, Pam Bondi, quien también estuvo presente en la conferencia, ofreció una perspectiva sobre la situación actual del gobierno privatizado de Disney. Bondi enfatizó que la postura de Disney sobre la legislación que prohíbe la instrucción sobre temas de orientación sexual e identidad de género en las aulas ha sido un punto focal de la controversia.
DeSantis mencionó que aunque existen formas de que las comunidades locales absorban la jurisdicción sobre Disney, el estado tiene la responsabilidad de actuar en interés de sus ciudadanos. “No vamos a estar en una situación en la que solo les daremos control local”, dijo. “Si bien hay formas de lograr que las comunidades locales absorban la jurisdicción sobre Disney, después de verlos amenazar con aumentar impuestos sobre sus ciudadanos, el estado probablemente tomará el control”, sentenció.
La controversia se intensificó cuando Disney tomó posición en contra de la ley HB 1557, también conocida como el proyecto de ley “Don’t Say Gay”. DeSantis se comprometió a que el estado tomará las riendas y se asegurará de que Disney cumpla con todas las leyes del estado. “No permitiremos que Disney opere bajo un régimen de privilegios especiales”, agregó el gobernador.
Se estima que el Distrito de Mejoramiento de Reedy Creek se disolverá en junio de 2023. Sin embargo, la incertidumbre persiste sobre quién asumirá el control y cómo se manejará su considerable deuda de aproximadamente $1 mil millones. Durante la conferencia, DeSantis prometió que solicitará una propuesta para aclarar que Disney será responsable de dicha deuda.
Reacciones a las declaraciones de DeSantis
Las reacciones a las declaraciones de DeSantis han sido mixtas. Quienes apoyan su postura argumentan que es necesario para asegurar que todas las empresas operen bajo las mismas reglas y regulaciones, mientras que sus críticos, incluyendo a personalidades de la política y activistas, argumentan que esto es un ataque directo contra la libertad de expresión y la autonomía empresarial.
- Pros: Impulso a la regulación estatal, igualdad para todas las empresas.
- Contras: Posible censura a aquellos que no se alinean con la política gubernamental.
El futuro de Disney en Florida se ve incierto. Con la presión del gobierno estatal y los nuevos lineamientos que podrían surgir, la situación podría cambiar drásticamente. DeSantis concluyó: “Nuestro objetivo es poner fin a cualquier trato especial y asegurar que Disney cumpla con sus responsabilidades; todos deben jugar en igualdad de condiciones”.
¿Qué pasa después?
Con la disolución planeada del gobierno privado de Disney y la posibilidad de un control estatal, los accionistas y empleados de Disney están en un estado de alerta. La compañía ha prometido luchar contra estas nuevas disposiciones legales que consideran injustas.
La situación es un recordatorio de las tensiones crecientes entre las corporaciones y el gobierno, especialmente cuando las empresas toman posiciones políticas significativas. Si bien las promesas de iniciar un nuevo capítulo se han prometido, el resultado final sobre cómo funcionará el control del distrito sigue dependiendo de una serie de negociaciones y reacciones políticas en el futuro.