Resumen
Recientemente, el Centro de Información sobre Embarazo y Parto del gobierno de Seúl ha sido objeto de críticas debido a la publicación de unas pautas que retroceden en el tiempo, sugiriendo a las mujeres embarazadas que se comporten de manera anacrónica y tradicional. Estas recomendaciones incluyen preparar comidas instantáneas para sus esposos y sugerencias insólitas sobre el cuidado personal durante su estancia en el hospital.
Las pautas cuestionables
Las pautas fueron divulgadas en la página oficial del gobierno el 5 de enero de 2021, y abordan temas que van desde la alimentación hasta la vestimenta durante el tiempo en el hospital. Por ejemplo, se aconseja a las gestantes que:
- Preparar alimentos como curry, pasta de frijoles negros y sopas para que sus parejas «no tengan dificultades en la cocina».
- Organizar ropa interior, calcetines y ropa de abrigo en un cajón para que sus esposos y niños puedan acceder a ellas mientras están en el hospital.
Críticas y reacciones
Estas recomendaciones resultaron en una ola de crítica en redes sociales, donde los usuarios expresaron su desaprobación ante lo que consideran una forma de retroceder a costumbres socialmente anacrónicas. Las imágenes de las pautas originales se han compartido ampliamente, lo que ha llevado a algunos a iniciar peticiones para que los responsables sean multados y se ofrezcan disculpas públicas.
El consejo también incluye recomendaciones sobre realizar tareas del hogar como una forma de adelgazar, enfatizando que limpiar el suelo puede ayudar a estirar los músculos de la espalda y los brazos. Además, se menciona que las mujeres deberían “mirar” la ropa que usaron antes de casarse para motivarse a mantenerse en forma.
Un resurgir de la indignación
La reacción ha sido resonante. Varios surcoreanos han calificado estas pautas como un ataque a los derechos de las mujeres y un recordatorio de un pasado en el que se esperaba que las mujeres cumplieran con roles muy específicos. La indignación no ha sido solo en redes sociales, sino también dentro de diversos sectores de la sociedad.
Un legislador surcoreano expresó su asombro y comentó: «La persona que escribió esto y todos los que lo apoyaron deben estar locos». Esta situación ha encendido un debate sobre las expectativas y roles de género en Corea del Sur, impulsando una conversación sobre la equidad y el respeto a las decisiones personales de las mujeres, especialmente durante el embarazo.
El papel del gobierno
El gobierno de Seúl no ha respondido de inmediato a las críticas, lo que ha llevado a muchos a cuestionar la sensibilidad y el entendimiento del consejo sobre las realidades contemporáneas que enfrentan las mujeres embarazadas. Algunos defensores de los derechos de las mujeres instan a que el gobierno revise sus políticas y fomente un enfoque más moderno y respetuoso hacia la maternidad.