El 22 de junio, dos valientes cosmonautas rusos pasaron seis horas fuera de la Estación Espacial Internacional (ISS), realizando actividades que no solo fueron necesarias, sino también cruciales para el mantenimiento de este valioso laboratorio en órbita. Durante esta caminata espacial, el comandante de la Expedición 69, Sergey Prokopyev, junto con el ingeniero de vuelo Dmitry Petelin, llevaron a cabo una serie de tareas que incluyeron limpiar el exterior de la estación, deshacerse de equipos obsoletos e instalar nuevos dispositivos que mejorarán la funcionalidad del laboratorio.
A las 10:24 a.m. EDT (2:24 p.m. GMT), ambos cosmonautas comenzaron su caminata espacial desde el módulo Poisk de la ISS. El equipo que arrojaron por la borda incluía un trío de dispositivos que, desafortunadamente, se habían vuelto inservibles, así como un experimento científico que había dejado de ser útil.
Además de despejar el equipo antiguo, esta caminata espacial también estuvo marcada por la instalación de un nuevo poste para equipos de telemetría de alta velocidad y la recuperación de un experimento de impacto de micrometeoritos que había estado montado en el exterior de la estación durante varios años. Este tipo de trabajos son vitales para asegurar que la ISS siga funcionando de manera efectiva y cumpliendo con su propósito de investigación espacial.
Ejemplo de Equipos Retirados:
- Unidad de transmisión de datos
- Transmisor de telemetría
- Hardware del experimento de actividad sísmica
Antes de arrojar cada dispositivo al vacío del espacio, el control de la misión en Moscú les aseguró un momento de despedida: «Diga adiós, que descanse en paz». Sin embargo, los cosmonautas también estaban atentos a otras tareas, como desviar cables y desconectar las unidades que podrían representar un riesgo para el funcionamiento de la estación. Además, inspeccionaron el estado de los deflectores de penacho en el extremo de popa del módulo de servicio Zvezda, los cuales son cruciales para proteger la estación de los penachos producidos por los motores.
Después de arduos esfuerzos, y con una mirada humorística, Prokopyev comentó que los deflectores se veían como una «sartén sucia» y sugirió que podrían haber hecho buenas papas fritas en ella, a lo que Petelin respondió: «Bueno, no se ha lavado en mucho tiempo». Este momento ligero hizo que la caminata espacial, a pesar de sus desafíos, tuviera su cuota de risas.
El EVA (Actividad Extravehicular) culminó a las 4:48 p.m. EDT (20:48 GMT), durante la cual Prokopyev y Petelin regresaron al módulo Poisk después de un esfuerzo de 6 horas y 24 minutos en el férreo vacío del espacio. Con esto, Prokopyev ha registrado ahora un total de 48 horas y 40 minutos en siete actividades extravehiculares, mientras que Petelin ha completado cinco caminatas espaciales. Esta fue la novena EVA del año y el 266 dedicado al montaje y mantenimiento de la ISS desde 1998.
Estas actividades no solo demostrarán la resiliencia y el ingenio humano, sino que también resaltan la importancia de la colaboración internacional en la exploración del espacio. La caminata espacial se convirtió en mostrar a la humanidad cómo los científicos y astronautas realizan esfuerzos sin precedentes para mantener y mejorar nuestras capacidades en el espacio.