Los esfuerzos de recuperación continúan a pesar de las constantes lluvias después de que una sección de la carretera colapsara la madrugada del miércoles. El número de muertos por el derrumbe de una carretera en el sur de China ha aumentado a 36 personas, mientras los equipos de emergencia continúan sus esfuerzos para recuperar automóviles del lugar.
Según informó la agencia de noticias oficial Xinhua a las 5:30 de la mañana del 2 de mayo, se han reportado 36 muertes y 30 heridos, aunque afortunadamente, estos últimos no se encuentran en estado crítico. La carretera se colapsó en un momento crucial, coincidiendo con el inicio de las vacaciones de mayo, un período que tradicionalmente genera un elevado volumen de tráfico vehicular.

Los rescatistas utilizan grúas para recuperar los coches del barro. [Wang Ruiping/Xinhua via EPA]
Las imágenes aéreas muestran que un lado de la autopista S12, que conecta la ciudad de Meizhou con el condado de Dabu, se derrumbó, dejando caer sedimentos y lodo por la empinada ladera boscosa. La emisora estatal CCTV calificó el incidente como un «desastre geológico natural» atribuido al impacto de las intensas y persistentes lluvias.
Un tramo de aproximadamente 17,9 metros (58,7 pies) de la carretera se derrumbó, y hasta el momento se han recuperado 23 vehículos de un fondo de barro donde fueron arrastrados. Varios testigos del evento informaron a medios locales que escucharon «sonidos de autos cayendo» seguidos de «una gran explosión», lo que desató el pánico.
«Paramos y salimos del coche para averiguar qué sucedía, y no teníamos idea de que la carretera había colapsado», relató uno de los afectados al Guizhou Evening News. Tras el incidente, la carretera fue cerrada en ambas direcciones, y alrededor de 500 trabajadores de rescate, incluidos bomberos y expertos en rescate minero, fueron enviados al lugar para ayudar en la operación tras el colapso.
Sin embargo, los esfuerzos de búsqueda se complicaron debido a las incesantes lluvias y el continuo movimiento de tierra y grava en el área, representando así un grave riesgo para los rescatistas. Este incidente sucede en un contexto donde el sur de China ha estado lidiando con una serie de fenómenos meteorológicos extremos, incluyendo inundaciones que el mes pasado causaron la muerte de cuatro personas y la evacuación de más de 100,000 residentes.
La semana pasada, nuevamente, un tornado pasó por la megaciudad de Guangzhou ocasionando cinco fallecimientos. La magnitud de los aguaceros ha sido mucho más intensa de lo habitual para esta época del año, lo que se atribuye a la aceleración del cambio climático.
Resumiendo, el colapso de la carretera no solo ha dejado a varias familias en luto, sino que también pone de relieve la urgencia de mejorar las infraestructuras de transporte en regiones vulnerables a desastres naturales en China.