En 2019, algunos clientes de los modelos MacBook Pro 2016 y 2017 comenzaron a notar un extraño efecto de “iluminación de escenario” en sus pantallas, lo que podría hacer que sus computadoras portátiles se volvieran inutilizables. Este problema es causado por un cable flexible frágil que se desgasta con el uso constante de abrir y cerrar el dispositivo.
A dos años del descubrimiento de este defecto, un juez que supervisa un caso donde consumidores acusan a Apple de haber vendido estos modelos a sabiendas del problema, afirma que la compañía estaba informada del defecto gracias a las pruebas preliminares realizadas antes del lanzamiento de los productos.
Como se reportó en Law360, el juez Edward Davila apoyó a los demandantes, asegurando que las pruebas practicadas deberían haber permitido a los ingenieros de Apple detectar el defecto. Por lo tanto, se considera que Apple vendió estos equipos con pleno conocimiento de su falla.
El juez de distrito de EE.UU., Edward Davila, argumenta que la combinación de pruebas pre-lanzamiento y quejas sustanciales de clientes es suficiente para demostrar que Apple tenía pleno conocimiento de la existencia del defecto.
El demandante principal, Mahan Taleshpour, representante de un grupo más amplio de consumidores, señala que Apple continúa negando la existencia del defecto en sus cables de pantalla.
Taleshpour también alega que la compañía ha intentado suprimir evidencia, alegando que han eliminado comentarios de los foros de soporte de Apple donde los clientes describen el defecto, conocido como “Flexgate”.
Si Apple ha eliminado comentarios sobre problemas de visualización atribuibles al supuesto defecto, esto sería un indicio de que sabían del problema más que los reclamantes o potenciales miembros del grupo.
Frente a estas acusaciones, Apple se defiende señalando que el demandante Taleshpour adquirió su MacBook Pro en 2017 y lo utilizó sin quejas durante más de tres años, hasta que surgió el problema que originó la demanda.
Apple también afirma que las solicitudes de que se realizaron pruebas previas al lanzamiento son imprecisas. Sin embargo, Alexander Wheeler, abogado a cargo del caso, confiesa que los demandantes están conforme con la decisión del juez de dejar que el caso continúe.
“Estos cables delgados se estiran y desgastan cada vez que los consumidores abren y cierran sus computadoras portátiles”, explica Wheeler. “Las pantallas de estas portátiles, que Apple promociona como ‘la mejor pantalla Mac de todos los tiempos’, dejan de funcionar mucho antes de lo esperado, lo que resulta decepcionante para los consumidores.”
Tras el lanzamiento del MacBook Pro en 2018, Apple intentó solucionar este problema añadiendo un cable más largo y aparentemente más fuerte, lo que disminuye el riesgo de desgaste.
El caso sigue en curso y promete dar de qué hablar en el ámbito de la tecnología y el servicio al consumidor en los próximos meses.
Para más información sobre el defecto de “Flexgate” y las acciones de Apple, puedes acceder a los siguientes enlaces:
En conclusión, el caso contra Apple respecto al defecto de pantalla ‘Flexgate’ es más que un simple tema de litigio; se convierte en un símbolo de cómo las grandes corporaciones manejan la calidad y la responsabilidad de sus productos.