Buffett’s Berkshire Hathaway (BRKB) anunció el lunes que abandonó los planes de disposición para comprar un gran oleoducto por más de $ 1.7 mil millones debido a preocupaciones antimonopolio. Esta decisión resalta la creciente atención regulatoria que acompaña a las grandes transacciones en el sector energético, especialmente en un clima empresarial donde la competencia es cada vez más desafiada.
El gigante petrolero Energía de dominación (re) había planejado originalmente la venta del negocio de Questar Pipelines a Berkshire Hathaway. Sin embargo, la venta de activos de transporte de gas se canceló debido a la «persistente incertidumbre» relacionada con la obtención de la autorización de la Comisión Federal de Comercio (FTC) sobre la transacción. Esto implica que la FTC tiene preocupaciones sobre posibles monopolios en el sector, dado que ambos, Berkshire y Dominion, operan en áreas geográficas superpuestas.
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Operador del oleoducto | Questar Pipelines |
| Propuesta de compra | $ 1.7 mil millones |
| Entidades involucradas | Berkshire Hathaway y Dominion Energy |
| Razón de la cancelación | Preocupaciones antimonopolio de la FTC |
El presidente Joe Biden firmó recientemente una orden ejecutiva que establece un examen más meticuloso de las fusiones y adquisiciones en los Estados Unidos, lo que podría estar influyendo en la postura cautelosa de las autoridades en relación con este acuerdo. Se espera que esta nueva regulación fomente una mayor competencia y limite las consolidaciones en sectores estratégicos.
A pesar de que la propiedad de Questar podría ser valiosa para Berkshire, su subsidiary de energía generó $ 4.8 mil millones en ventas en el primer trimestre de 2021, lo que representa aproximadamente el 7.5% de las ventas totales de la compañía. Sin embargo, el enfoque en el sector energético se considera de vital importancia para el futuro de la compañía, especialmente bajo la insinuación de que Greg Abel, el actual presidente de Berkshire Hathaway Energy, se convertirá en el sucesor de Buffett en los próximos años.
La decisión de cancelar la transacción es un pequeño revés para Berkshire, un conglomerado en expansión que posee una variedad de negocios, desde Geico y Dairy Queen hasta Burlington Northern Santa Fe Railroad.
Como conclusión, la decisión de Berkshire Hathaway de abandonar la compra de oleoductos subraya no solo el cambio en la dinámica empresarial actual, sino también la intensificación del escrutinio regulatorio en los Estados Unidos. En un futuro cercano, se espera ver cómo esta situación se desarrolla y qué implicaciones tendrá para el sector energético y la economía global.