Un descubrimiento sorprendente sobre las abejas tropicales ha revelado que una especie poco conocida ha evolucionado de una manera sorprendente: ¡se ha convertido en carnívora! Estas abejas, conocidas como abejas buitre, desarrollaron un diente adicional para morder carne y un sistema digestivo que se asemeja más al de los buitres que al de otras abejas. Como regla general, las abejas se alimentan de néctar y polen, pero esta especie ha encontrado una manera de sobrevivir en la naturaleza utilizando fuentes de alimento no vegetales.
A menudo se cree que las abejas son estrictamente herbívoras, sin embargo, la observación y el estudio de estas abejas buitre han permitido a los científicos descubrir patrones sorprendentes en su alimentación. Según el entomólogo Doug Yanega de la Universidad de California, Riverside, “Estas son las únicas abejas en el mundo que han evolucionado para utilizar fuentes de alimentos no producidas por plantas, lo que es un cambio bastante notable en los hábitos alimenticios”.
La biología de las abejas buitre es fascinante; a diferencia de las abejas melíferas y los abejorros, que tienen intestinos colonizados por la misma comunidad de microbios, estas carnívoras han adaptado su flora intestinal para poder procesar la carne que consumen. Este cambio no solo es importante desde un enfoque alimenticio, sino que también plantea preguntas sobre cómo los microbios en el intestino de estas abejas han evolucionado para ayudarlas a lidiar con los patógenos de la carne.
La diversidad bacteriana en sus intestinos es fundamental para su capacidad de digerir la carne. Un estudio reciente, publicado en mBio el 23 de noviembre, ha revelado que la composición bacteriana de estas abejas es significativamente diferente en comparación con las de sus parientes vegetarianos. Los investigadores realizaron un viaje a Costa Rica, donde se encuentran estas abejas, y realizaron experimentos con cebos de carne para observar su comportamiento alimenticio en condiciones naturales.

Cebo de pollo crudo que atrae a las abejas buitre a Costa Rica. Crédito: Quinn McFrederick / UCR
Los cebos de pollo resultaron ser efectivos para atraer no solo a las abejas buitre, sino también a otras especies que se alimentan de carne. Es imperativo destacar que su capacidad para recolectar carne en lugar de polen es única. Mientras que las abejas típicas utilizan cestas en sus patas traseras para recolectar polen, las abejas buitre han adaptado estas estructuras para recoger carne, observándose que tienen “pequeñas cestas de pollo” en sus patas.
La investigación sobre el microbioma de estas abejas ha mostrado que una de las bacterias predominantes es Lactobacillus, conocida por su presencia en muchos alimentos fermentados, así como Carnobacterium, que juega un papel en la digestión de la carne. Este descubrimiento resalta la extraordinaria capacidad de adaptación de estas abejas.
Aunque no pueden picar, las abejas buitre son intrigantes. Sus comportamientos alimenticios inusuales las convierten en un tema de interés en la entomología. Además, su miel es reportada como dulce y comible, y se almacena en lugares separados de su carne, lo cual indica un comportamiento altamente organizado y especializado.
Los científicos continúan su investigación para comprender mejor la interacción entre estas abejas, su microbioma y el entorno que les permitió esta adaptación. Al aprender más sobre los microbios en estas abejas, los investigadores puedan descubrir nuevas facetas sobre la salud general de las abejas, así como la evolución de las especies en la naturaleza.