La NASA lanzó las sondas espaciales Voyager 1 y Voyager 2 en 1977 para explorar el sistema solar exterior y, 45 años después, ambas siguen funcionando (parcialmente). La Voyager 1, que se encuentra a más de 22 mil millones de millas de la Tierra, acaba de recibir una actualización de software.
La NASA, la agencia espacial civil del gobierno de los Estados Unidos, informó por primera vez un problema de hardware con la Voyager 1 en mayo. El Sistema de Control y Articulación de la sonda (AACS), que es responsable de alinear la antena de la Voyager para apuntar a la Tierra, no devolvía datos de telemetría precisos. Los ingenieros de la NASA encontraron la causa más tarde: el AACS estaba enviando datos a través de una computadora a bordo «que se sabe que dejó de funcionar hace años».
El problema se resolvió enviando un comando al AACS de la Voyager, pidiéndole que usara la computadora correcta para el procesamiento de datos. Puedes imaginar que esto es una solución sencilla, pero la Voyager 1 opera en condiciones extremas, a más de 14 mil millones de kilómetros de la Tierra, con un enlace de radio débil y funcionando con potencia reducida.
Desde su lanzamiento el 5 de septiembre de 1977, la Voyager 1 fue diseñada para volar por Júpiter, Saturno y Tritón, la luna más grande de Saturno. Ahora se encuentra en el destino más lejano de su trayectoria: en el medio interestelar, que es una región del espacio con alta radiación más allá de nuestro sistema solar. En 2017, la Voyager 1 también tuvo un problema técnico y se tuvo que actualizar a propulsores de respaldo, que ahora funcionan perfectamente, a pesar de que no habían sido utilizados durante 37 años.
Las Voyager 1 y 2 deberían continuar operando al menos un instrumento científico hasta alrededor de 2025 cuando la potencia de su generador termoeléctrico baje demasiado.
En resumen, las historias de la Voyager 1 no solo son un testimonio de la ciencia y la tecnología de las décadas pasadas, sino que también nos muestran cómo la exploración espacial continúa siendo un campo fascinante y lleno de sorpresas. ☺️ La Voyager 1, después de más de cuatro décadas de viaje, sigue enviando datos y ofreciendo una ventana al vasto universo que nos rodea.