En un mundo donde la vida familiar y la crianza de los hijos son esenciales, James Van Der Beek, conocido por su papel en ‘Dawson’s Creek’, ha tomado una decisión trascendental: mudarse de Los Ángeles a Austin, Texas. Junto a su esposa Kimberly Van Der Beek, esta pareja ha querido ofrecer a sus cinco hijos un entorno que favorezca su crecimiento y bienestar. Durante una reciente entrevista, James compartió sus reflexiones sobre este importante cambio.
El actor de 44 años mencionó que el motivo principal detrás de esta mudanza fue el deseo de proporcionar a sus hijos un espacio adecuado para crecer lejos del bullicio y las distracciones de la vida urbana de Los Ángeles. «Queríamos sacar a los niños de Los Ángeles«, declaró James, enfatizando la necesidad de un ambiente más natural y tranquilo.
La decisión de trasladarse fue impulsada, además, después de que Kimberly enfrentara varios abortos espontáneos. James resaltó que la energía de Austin le recordó a los momentos felices que vivió durante el rodaje de ‘Varsity Blues’: «Cuando volamos aquí para nuestro aniversario, sentí una energía por Austin», recordó. «Esa energía era increíble y deseábamos extenderla a nuestra familia».
La mudanza, realizada en octubre, simboliza no solo un cambio de domicilio, sino un nuevo comienzo para la familia. Kimberly comentó sobre la naturaleza sanadora que encontró en Texas al describir la experiencia de meditar debajo de un roble. «Sentí que Texas tenía la capacidad de curar», dijo, sugiriendo que el entorno natural contribuyó a su bienestar emocional tras el intenso año vivido.
James y Kimberly, quienes se casaron en 2010, están criando a sus cinco hijos: Joshua (9 años) y sus hermosas hijas: Gwendolyn (3 años), Emilia (5 años), Annabel (7 años) y Olivia (10 años). Esta decisión fue cuidadosamente considerada, ya que desean lo mejor para sus hijos en un ambiente que fomente tanto la libertad como el crecimiento personal.
Aquí hay algunos aspectos destacados que James y Kimberly consideran importantes en su nueva vida en Texas:
- Espacio al aire libre: La familia planea disfrutar de actividades al aire libre, como senderismo y deportes en la naturaleza.
- Comunidad más pequeña: Esperan que la comunidad más cercana les permita involucrarse de manera significativa en la vida local.
- Menos distracciones: Al alejarse del glamour de Hollywood, buscan una crianza más centrada en los valores familiares.
La experiencia vivida por James y Kimberly es un recordatorio poderoso sobre la importancia de priorizar la familia y el bienestar, así como la capacidad de reinventarse y encontrar nuevos caminos a pesar de las adversidades. En un mundo cambiante, esta familia busca establecer raíces que ofrezcan a sus hijos un futuro brillante y estable.
Para más detalles sobre la vida de James Van Der Beek y su familia, puedes leer el artículo completo en Fox News.