El Soapbox Derby ha regresado al Área de la Bahía, trayendo consigo una explosión de creatividad y diversión. Este evento, que había estado ausente durante más de 40 años, vio a corredores de todas las edades deslizándose por las colinas de McLaren Park en vehículos hechos a mano. El primero en competir fue Justin Marshall, quien recordó su experiencia llena de adrenalina y un poco de miedo. «Fui mucho más rápido de lo que puedo manejarlo», comentó, subrayando la emoción de alcanzar velocidades de hasta 35 mph.
Los participantes mostraron una sorprendente diversidad de diseños: desde un camión de reparto cubierto de graffiti llamado ‘Hairy Eyeball’ hasta otros creativos como “Puff the Pastry Dragon” y “Carrot Car”. Cada uno de estos coches únicos no solo era una obra de arte, sino también un símbolo de la energía creativa que caracteriza al evento. La multitud, ansiosa por presenciar spektáculos, disfrutó de un carruaje colorido y lleno de ingenio, recordando momentos de diversión pasados.
La naturaleza del evento no consistía solo en carreras rápidas; en lugar de ello, los participantes compitieron en varias categorías creativas, que abarcaban desde “más lento” hasta “lo mejor de lo peor”. La risa y la celebración llenaron el aire mientras los competidores pasaban por la cabina de anuncios, donde los presentadores de KGO y KQED-FM narraban la acción, sumergiendo aún más a la gente en la atmósfera festiva.
El evento también fue una oportunidad para la comunidad de unirse y disfrutar, con camiones de comida y un ambiente de fiesta. La jornada fue descrita como “un día muy feliz en San Francisco” por el presidente de la junta directiva de SFMOMA, Bob Fisher. “Este parque está subutilizado. Nos encanta SFMOMA, nos encantan los autos de arte, y por eso estamos aquí,” dijo uno de los asistentes, Hilary Clark, quien trajo a su familia para disfrutar del evento.
A través de esta celebración de la creatividad y la comunidad, el Soapbox Derby demostró ser un gran éxito, acompañando el regreso de la tradición con un espíritu festivo y alegre. Como dijo un participante, “Hoy es el mejor día de mi vida”, y parece que el Derby ha encontrado su hogar nuevamente en el corazón de la comunidad de la Bahía.