SOUTHLAKE, Texas – Recientemente, un destacado administrador del Distrito Escolar Independiente de Carroll, en Southlake, informó a los maestros que si tienen un libro sobre el Holocausto en sus aulas, también deben ofrecer a los estudiantes acceso a un libro que presente un punto de vista «opuesto», según una grabación de audio obtenida por NBC News.
Gina Peddy, la directiva de programas educativos del distrito, hizo estas afirmaciones durante una sesión de capacitación sobre el material que pueden utilizar los maestros en sus bibliotecas de aula. Este evento sucedió apenas cuatro días después de que la junta escolar de Carroll votara para reprender a una maestra que había incluido un libro antirracista en su salón de clases a raíz de una queja de un padre.
Un miembro del personal grabó el entrenamiento y compartió la audio grabación con NBC News. «Recuerda los conceptos del [House Bill] 3979”, dijo Peddy en la grabación. Esta es una nueva ley de Texas que exige a los maestros presentar múltiples puntos de vista sobre temas que son “ampliamente debatidos y controvertidos”. Peddy continuó: «Y asegúrate de que si tienes un libro sobre el Holocausto, también tenga uno que represente una perspectiva opuesta».
Ante esta instrucción, un maestro preguntó: «¿Cómo se opone al Holocausto?» Peddy, respondiendo a la inquietud del docente, afirmó: «Créeme, eso ha sucedido».
Otro docente, al escuchar esto, reflexionó sobre si tendría que retirar de su salón libros como «Number the Stars» de Lois Lowry, que aborda la historia del Holocausto desde la experiencia de las víctimas. No hay información clara sobre si Peddy escuchó la pregunta o cómo respondió ante la sorpresa.
La portavoz de Carroll, Karen Fitzgerald, al abordar la controversia, expresó que el distrito escolar busca ayudar a los maestros a cumplir con las nuevas leyes de Texas y las actualizaciones a las normativas que se implementarán en diciembre, Proyecto de Ley 3 del Senado de Texas.
Fitzgerald también indicó que los mensajes de los líderes del distrito han generado confusión entre el personal docente, quienes expusieron su preocupación de que el enfoque del distrito se considera excesivo. Clay Robison, vocero de la Asociación de Maestros del Estado de Texas, describió las pautas adoptadas por el distrito escolar como una mala interpretación de la ley, que no exige que los libros presenten perspectivas opuestas sobre el Holocausto.
Adicionalmente, Robison consideró que es inaceptable tratar a un negacionista del Holocausto como si tuviera la misma validez histórica que los hechos establecidos sobre el mismo.
El controvertido contexto en Southlake respecto a qué libros pueden tenerse en las escuelas forma parte de un movimiento más amplio a nivel nacional donde grupos de padres están presionando contra lecciones que tratan sobre temas de racismo y derechos humanos, los cuales algunos conservadores han designado de manera errónea como teoría crítica de la raza. Tras una queja de un padre, se han tomado decisiones disciplinarias en contra de educadores cuya integración de programas de diversidad e inclusión estaba siendo cuestionada.
El ejemplo más reciente de esto fue cuando uno de los padres se quejó de que su hija llevó a casa «Este libro es antirracista» de Tiffany Jewell. Aunque se realizó una investigación inicial que resultó con la decisión de no disciplinar a la maestra, la junta escolar finalmente votó para reprenderla, lo que generó descontento entre otros educadores que ahora sienten que podrían ser perseguidos por la inclusión de ciertos textos en sus aulas.
La confusión no se limita únicamente a la administración. Varios maestros han expresado que se sienten amenazados por las repercusiones potenciales que podrían enfrentar por simplemente tener títulos en sus aulas. ¿Realmente se espera que se deshagan de todos los libros sobre temas de esta naturaleza?
Fitzgerald reafirmó que el distrito no exigirá que se retiren libros ni que las bibliotecas de aula estén cerradas, a pesar de que la continua presión por dar respuesta a las inquietudes de los padres está causando discordia en las aulas y entre los educadores.
La reciente legislación en Texas ha generado situación difíciles para muchos educadores, quienes ahora tienen que navegar con cuidado las pautas impuestas mientras generan un ambiente de aprendizaje inclusivo y seguro para sus alumnos. Algunos educadores incluso han comenzado a colgar cintas de advertencia en libros de sus aulas, reforzando aun más el ambiente de incertidumbre y miedo ante posibles represalias por la inclusión de libros considerados controversiales por algunos grupos de padres.
Es un momento crítico para la educación, marcada por un creciente escrutinio sobre el material que se enseña en las aulas y lo que los estudiantes deben tener acceso. Las decisiones que toman los educadores hoy podrían impactar negativamente en el futuro pedagógico si no se abordan adecuadamente.