En un contexto donde las incertidumbres económicas globales son cada vez más palpables, un reciente estudio de la Asociación Nacional de Economía Empresarial (NABE) revela un dato preocupante: el 72% de los economistas encuestados anticipan que una recesión en Estados Unidos podría comenzar a mediados del próximo año, si es que no ha comenzado ya.
Este hallazgo sombrío incluye a casi uno de cada cinco economistas (19%) que cree que la economía ya se encuentra en recesión, según el análisis realizado por NABE. Otro 20% de los economistas no espera que esta recesión se inicie antes de la segunda mitad del año entrante.
David Altig, presidente de NABE, enfatiza que “los resultados de la encuesta reflejan muchas opiniones encontradas entre los panelistas”, indicando que hay menos claridad de lo habitual sobre la situación económica actual. “Esta incertidumbre puede agravar la situación, ya que los mercados a menudo reaccionan sensiblemente a las percepciones de los economistas”, explicó.
Contexto de la encuesta
La encuesta bianual fue realizada entre el 1 y el 9 de agosto, recopilando respuestas de 198 miembros de NABE. Los resultados se publican en un momento donde la inflación es una de las principales preocupaciones en la agenda económica nacional.
Inflación y la Reserva Federal
El mes pasado, durante una conferencia de prensa, Jerome Powell, presidente de la Fed, indicó que aún era posible gestionar la inflación sin provocar una desaceleración económica. Sin embargo, admitió que la situación se ha vuelto más complicada debido a las fuertes alzas en las tasas de interés que se han implementado para controlar la inflación. Esta realidad genera aún más nerviosismo entre los economistas.
Casi tres de cada cuatro pronosticadores (73%) en la encuesta NABE confiesan no tener confianza en que la Fed pueda llevar la inflación a su meta del 2% sin provocar una recesión en los próximos meses. Por el contrario, solo un 13% de los encuestados expresó confianza en esta posibilidad.
Cambio Climático y Políticas de Inflación
Sin embargo, hay un punto positivo en la encuesta: la Ley de Reducción de la Inflación, que se debatía en el Senado en ese momento, recibió un apoyo notable. Más de las tres cuartas partes de los panelistas (76%) manifestaron su apoyo al objetivo de reducción del déficit de $300 mil millones que la legislación busca alcanzar. También, un significativo 69% se mostró a favor de un impuesto corporativo mínimo del 15%.
- Subsidios a la atención médica: 68% a favor
- Reformas de precios de medicamentos: 68% a favor
- Inversiones en cambio climático: 63% a favor
Esta legislación podría acelerar esfuerzos significativos en temas económicos y ambientales, lo cual es bien valorado por muchos economistas. Según ellos, estas acciones podrían mitigar los efectos negativos anticipados de la recesión al generar confianza en el entorno de inversión.
Asimismo, el futuro inmediato de la economía estadounidense está lleno de desafíos, a medida que la descripción de un posible entorno de recesión comienza a hacerse evidente entre los expertos. La capacidad de los consumidores para gastar y la reacción de los mercados a las decisiones políticas serán factores determinantes que podrían influir en la velocidad y la gravedad de cualquier desaceleración que se pueda presentar.
Conclusión
Estar atentos a los cambios en el mercado, las decisiones de la Reserva Federal y las interacciones políticas será crucial. Como lo demuestra esta encuesta de NABE, el 72% de los economistas está mirando hacia adelante con cautela, lo que podría ser un indicativo de lo que vendrá en el panorama económico para el próximo año.