En mayo de 2020, durante la pandemia de COVID-19, Karina Mungarro recibió varias llamadas telefónicas del número 5557281900, el cual corresponde al centro de atención al cliente de Scotiabank. Un presunto empleado bancario le preguntó si reconocía una compra en Amazon realizada con una tarjeta cuyos números coincidían con los de su plástico. La situación se complicó cuando el supuesto empleado alegó que había fallos en el sistema del banco, lo que le permitió obtener datos personales esenciales de la víctima. Una vez en posesión de esta información, el estafador llevó a cabo 23 transferencias, vaciando así sus ahorros.
La afectada, tras darse cuenta del fraude, contactó a Scotiabank para presentar su reclamación. Sin embargo, la respuesta del banco fue desalentadora. Su reclamación fue declarada inadmisible bajo el argumento de que “el cliente compartió sus datos personales”.
“La recuperación no fue posible. La investigación determinó que el fraude se derivó del compromiso de información, vía llamada telefónica por el cliente”, explicó el banco. Esta situación pone de manifiesto la importancia de proteger nuestros datos personales. Recuerde que la custodia de información y contraseñas es responsabilidad del cliente.
Entre la confusión y la desesperación, Karina hizo un llamado a otros reclamantes. “Lo que quiero es difundirlo para que, si alguien también fue víctima de este fraude, me pueda contactar y podamos sumarnos”, explicó ella.
El Auge del Vishing
El fraude conocido como vishing (engaño a través de llamadas) ha crecido exponencialmente durante la crisis de salud. Óscar Rosado, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), indicó que este tipo de fraude ha cobrado especial relevancia, aprovechándose de la vulnerabilidad de los tarjetahabientes en tiempos de confinamiento.
El impacto de la pandemia ha facilitado que los cibercriminales adaptaran sus estrategias, haciéndose pasar por representantes de las instituciones financieras para robar información. Recientemente, los reportes indicaron que los fraudes telefónicos han aumentado un 7.7% respecto al 2019, siendo entidades como Scotiabank las más afectadas.
¿Cómo Protegerse?
- No comparta información personal por teléfono. Si recibe una llamada sospechosa, cuelgue.
- Verifique la información directamente con su banco a través de sus canales oficiales.
- Utilice aplicaciones de banca móvil para monitorear cualquier movimiento inusual en su cuenta.
- Si ha sido víctima de fraude, contacte a la Condusef y considere presentar una denuncia.
Las instituciones financieras nunca llaman para solicitar datos personales, así que siempre mantenga precauciones y siga estos consejos para proteger su información. La educación financiera y la conciencia sobre estos fraudes son cruciales en la actualidad.
La situación actual ha demostrado que la ciberseguridad es más importante que nunca. El Banco de México reportó un aumento del 400% en ataques cibernéticos durante la pandemia, impulsados por el aumento del teletrabajo y el uso de herramientas digitales. Las empresas deben mejorar sus sistemas de seguridad y capacitación para proteger tanto a sus empleados como a sus clientes.
Recuerde, siempre es mejor estar alerta y prevenir antes que lamentar. ¡Cuídese!