El cohete Gran Marcha-2F que lanzará la nave espacial Shenzhou-14 está preparado y desplegado en la plataforma de lanzamiento. Este acontecimiento es significativo, pues marca el inicio de una nueva etapa en el programa espacial de China, donde se prevé que tres astronautas sean enviados a la estación espacial del país. El lanzamiento está programado para el domingo 5 de junio desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, ubicado en el noroeste de China.
La tripulación, que aún no ha sido identificada públicamente, pasará aproximadamente seis meses en la estación espacial, donde se completará el montaje inicial del complejo espacial. Durante este tiempo, se darán pasos cruciales con el lanzamiento del módulo Wentian Lab planificado para julio, que se unirá al módulo principal Tianhe. Este es solo el primero de varios lanzamientos, ya que el módulo de laboratorio Mengtian está previsto para octubre.
Además, se tiene previsto el lanzamiento del Telescopio de la Estación Espacial China (CSST), conocido como Xuntian, que se lanzará el año próximo. Este telescopio volará en formación con la estación espacial y se acoplará de manera periódica para llevar a cabo mantenimiento y actualizaciones necesarias.
Los astronautas de Shenzhou-14 serán el tercer equipo en ocupar la estación; el módulo central fue lanzado en abril de 2021. Desde entonces, la estación ha permanecido inactiva tras el retorno del equipo de Shenzhou-13, que pasó un notable 182 días en el espacio.
Conforme se acercan los días del lanzamiento, también han surgido preocupaciones acerca del cohete Gran Marcha-5B que será utilizado para lanzar las naves espaciales Wentian, Mengtian y Xuntian. Este cohete tiene un diseño que provoca que toda su primera etapa ingresé a la órbita terrestre baja en lugar de regresar controladamente a la atmósfera sobre el océano. En vuelos anteriores, estas etapas han desencadenado reingresos descontrolados, lo que ha generado inquietudes a nivel mundial.
Harry Boneham, un analista aeroespacial de GlobalData, explicó que los próximos lanzamientos plantean la cuestión de la conducta responsable en el espacio debido a dichos reingresos no controlados. “Es extremadamente difícil predecir con precisión dónde y cuándo volverá a ingresar el centro, lo que complica garantizar la seguridad. Con el incremento de lanzamientos, esta situación no será sostenible a largo plazo”, comentó Boneham.
En el futuro inmediato, el nuevo diseño de cohete Gran Marcha-5B requirirá de medidas que garanticen la seguridad de otros países para mitigar los riesgos que se presentan por este tipo de situaciones. En resumen, a medida que China fortalece su presencia espacial, también enfrenta los desafíos que conlleva este crecimiento acelerado.