El contexto de la pandemia de COVID-19 ha llevado a muchos países a tomar decisiones rápidamente en cuanto a la aprobación y distribución de las vacunas. Con ese trasfondo, Ecuador y Chile informaron el 16 de diciembre que aprobaron el uso de la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech contra el nuevo coronavirus. Este significativo avance posiciona a estos dos países como los primeros en América del Sur en aceptar esta vacuna, uniéndose a México, Panamá y Costa Rica, que ya habían dado pasos similares.
La aprobación de la vacuna en Ecuador fue confirmada por el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, quien también mencionó que la Agencia de Regulación y Control Sanitario (Arcsa) dio luz verde para que se administrara en el país. Esto facilitará una distribución organizada a través de asociaciones público-privadas, buscando alcanzar a 60% de la población ecuatoriana.
La distribución inicial se llevará a cabo en hospitales centinela, donde actualmente se reciben a los pacientes con COVID-19. Zevallos explicó que la logística contemplará primero vacunar al personal médico y a los ancianos en centros geriátricos, en una fase piloto con 50,000 dosis.
Las fases de la vacunación en Ecuador se estructuran en tres etapas:
- Fase cero: Esta incluirá 50,000 dosis para el personal de primera línea y ancianos.
- Primera fase: A partir de finales de marzo o principios de abril, vacunar de forma masiva al personal sanitario, policías, bomberos, agentes de recogida de residuos y grupos vulnerables.
- Fases dos y tres: Se vacunará a todos los mayores de 18 años, excluyendo a aquellos con patologías graves y a mujeres embarazadas.
En Chile, la autorización se dio a conocer por parte de Heriberto García, director interino del Instituto Chileno de Salud Pública. Un comité de expertos aprobó la inoculación para mayores de 16 años. Chile posee un sistema logístico preparado para llevar a cabo la vacunación, y se prevé vacunar primero a la población más vulnerable, lo cual afecta a cerca de cinco millones de chilenos, quienes representan el 26% de la población total.
Además, Chile ha firmado acuerdos para obtener millones de dosis de diversas vacunas, incluyendo 10 millones de dosis de Pfizer y BioNTech, y se ha alineado con la iniciativa Covax para asegurar otras 8 millones de dosis adicionales.
Este esfuerzo conjunto entre Ecuador y Chile refleja no solo un paso significativo en la lucha contra la pandemia, sino que también establece un precedente en la cooperación regional para la salud pública. El acceso a la vacunación no solo será clave para controlar la propagación del virus, sino también para garantizar la salud y el bienestar de la población en General.
El avance logrado en la vacunación puede marcar el inicio de un nuevo capítulo en la batalla contra la pandemia, lo cual es motivo de esperanza en medio de un tiempo tan incierto. Sin embargo, es esencial seguir las recomendaciones de salud pública, incluso después de recibir la vacuna, para mantener la seguridad y mitigar el riesgo de contagio.