Tomás Boy expresa que ha llegado a un punto crucial de su carrera como director técnico, reconociendo que su nuevo desafío con el Mazatlán FC podría ser uno de sus últimos en el balompié profesional, específicamente en la Liga MX. En su presentación como el nuevo comandante del equipo, afirmó que esta etapa representa una oportunidad invaluable y única, que no todos tienen la posibilidad de experimentar.
“Significa mucho porque creo que estoy al final de mi carrera. Sin declarar que sea el final, reconozco que estoy en el tramo final de mi carrera”, expresó Boy durante una entrevista con medios locales. A pesar de sus reflexiones sobre la retirada, enfatizó que se siente afortunado por recibir confianza de un club donde ya ha trabajado antes.
El Mazatlán FC significa el equipo 10 para Boy, quien inició su carrera en el fútbol mexicano en 1989, dirigiendo al Tampico Madero. “Lo que puedo ofrecer es que mi trabajo será el mejor que he tenido para que este equipo plantee una situación futbolística que le permite al aficionado acercarse a la franquicia”, sostuvo.
Reflexiones sobre el futuro
En cuanto a los objetivos inmediatos, Boy continúa optimista sobre las potenciales metas del equipo, a pesar de que ocupan actualmente la posición 17 en la tabla con 10 puntos. El nuevo formato de competencia le ofrece la esperanza de clasificar a la Liguilla.
“Mientras la competencia esté viva y el formato del torneo te permita soñar, ese es el objetivo”, subrayó Boy. Además, el director enfatizó sobre la importancia de que el equipo reconozca su potencial y mantenga la moral alta para mejorar en la tabla.
Preparándose para el desafío
A pocos días de su primer partido como entrenador del Mazatlán FC contra el FC Juárez, previsto para el 16 de octubre, Boy se encuentra concentrado en trabajar con su plantilla para elevar los niveles de competitividad y rendimiento del equipo. Su enfoque será implementar un sistema que les permita posicionarse mejor en el campeonato, pues reconoce que las intimidades de la dinámica del grupo pueden requerir ajustes significativos.
“Este cambio ha sido un factor difícil. Hay intenciones de que este proyecto perdure y crea grandes oportunidades para el club”, comentó. Boy deja claro que cada partido y cada entrenamiento son vitales para la transformación del equipo.
Con confianza y compromiso, Tomás Boy asume su papel en el Mazatlán FC con la esperanza de que esta nueva experiencia no solo sea un cierre sino un relanzamiento en su amplia trayectoria como director técnico, buscando dejar una huella significativa en el deporte que tanto ama.